Aprender a comunicar es solo el principio.

La Maestría empieza donde terminan los cursos de comunicación animal.

Seguramente, si ya has aprendido comunicación animal y has practicado con animales que no son los tuyos, te habrá pasado alguna vez.

Recibes una información delicada.

Hay una persona deseando saber qué te ha transmitido su animal y tú, al otro lado de la pantalla, del teléfono o de la mesa, notas un nudo en la garganta.

¿Y si lo que he sentido no es cierto?
¿Se lo digo tal cual?
¿Cómo se lo transmito sin hacer daño?
¿Hasta dónde me corresponde acompañar?

Porque una cosa es aprender a comunicar con un animal.

Y otra muy distinta es saber qué hacer con la información que recibes cuando hay otra persona delante confiando en ti.

Eso no lo aprendes en el Nivel 1 ni en el Nivel 2.

En esos niveles aprendes a comunicar y te enriqueces con recursos y herramientas.

En la Maestría aprendes a sostener todo lo que ocurre cuando comunicas.

A gestionar la información y los casos con seguridad y criterio.

A encontrar tu lugar como comunicadora sin cargar con lo que no te corresponde.

A reconocer el valor de lo que haces y, si quieres convertirlo en una actividad profesional, darle una estructura, un precio y una forma propia.

Esta Maestría nace del caso real

Llevo muchos años dedicándome profesionalmente a la comunicación animal.

Y durante estos años no todo ha sido fácil.

He tenido casos que me han desbordado emocionalmente.

He metido la pata más de una vez, de esas veces que después repasas en la cabeza durante días pensando qué podrías haber hecho diferente.

He dudado.

He tenido que aprender dónde estaban mis límites.

He acompañado a personas en algunos de los momentos más difíciles de su relación con sus animales: enfermedad, decisiones que nadie quiere tomar, final de vida, duelo y despedidas.

Y he tenido que hacerlo sin manual y sin nadie a quien preguntar.

De toda esa experiencia nace esta Maestría.

No de un temario pensado delante de un ordenador, sino de todo lo que he ido entendiendo y aprendiendo a base de estar delante del caso real.

Quiero compartir contigo ese camino para que no tengas que aprenderlo todo sola.

Ahorrarte algunos de los errores.

Las vueltas.

El tiempo.

Y también parte del dinero que yo invertí buscando herramientas y respuestas para construir la forma en la que hoy trabajo.

Solo para quien ya ha empezado a comunicar

Esta Maestría NO es una puerta de entrada a la comunicación animal.

Es el paso siguiente para quien ya ha aprendido a comunicar y quiere ganar seguridad, criterio y confianza para ir más allá.

ES PARA TI SI ...

  • Ya sabes comunicar —has realizado Nivel 1, Nivel 2 o una formación equivalente— y empiezas a recibir peticiones de personas de tu entorno o incluso de gente que no conoces.

  • Sabes conectar con el animal, pero notas que todavía te falta algo para sostener todo lo que ocurre alrededor de esa comunicación.

  • También es para ti si quieres convertir la comunicación animal en una actividad profesional, principal o complementaria.

  • Y también si no buscas dedicarte profesionalmente a ello, pero sientes que la comunicación animal ha abierto algo en ti que quieres seguir explorando y desarrollando.

NO ES PARA TI, TODAVÍA, SI...

  • Aún no has empezado a comunicar. No porque necesites ser una experta para entrar aquí. Sino porque esta Maestría da por hecho que ya sabes establecer una comunicación con un animal. - Las prácticas, los casos y el trabajo que vamos a realizar parten de ahí.

  • Si todavía no tienes esa base, el Nivel 1 es tu punto de partida. Y aquí estaré cuando llegues. QUIERO EMPEZAR POR EL NIVEL 1

Tres caminos

No todas llegáis buscando lo mismo.

Y tampoco tenéis que salir de aquí queriendo llegar al mismo lugar.

🐾 Si quieres vivir de esto

Se acabó improvisar cada vez que alguien te escribe pidiendo una consulta.

Vas a aprender a sostener un caso con criterio, definir qué ofreces, ponerle un precio, organizar tu forma de trabajar y construir una actividad que puedas mantener en el tiempo sin que te desborde.

🐾 Si quieres hacerlo bien aunque no sea tu trabajo principal

No hace falta que dejes tu empleo ni que quieras convertirte en comunicadora animal a tiempo completo.

Pero si vas a comunicar para otras personas, aunque sea de vez en cuando, hay alguien que te está confiando algo muy importante: su relación con su animal.

Y merece que puedas sostener esa comunicación con responsabilidad, seguridad y criterio.

🐾 Si esto se ha convertido en algo más profundo

Puede que no quieras ofrecer ni una sola consulta.

Pero quizá aprender a comunicar con los animales te ha llevado a escucharte de otra manera.

A desarrollar tu sensibilidad.

A confiar más en lo que percibes.

A cuestionarte cosas.

A descubrir una relación contigo misma que no esperabas encontrar cuando empezaste.

Gran parte del trabajo que haremos sobre confianza, límites, validación, merecimiento, valor, intuición y gestión emocional no se queda en la comunicación animal.

Se refleja inevitablemente en otras áreas de tu vida.

Quizá ese sea tu camino dentro de esta Maestría.

Y también está bien.

EL PROGRAMA

Tres pilares y un corazón

PILAR 1 · LA GESTIÓN SANA DE LA COMUNICACIÓN

Saber comunicar no significa automáticamente saber sostener todo lo que puede aparecer alrededor de una comunicación.

Y esta será una parte fundamental de la Maestría.

✔️Primero, tú

· Trabajaremos el miedo a equivocarte.

· La necesidad de que la persona confirme todo lo que has recibido.

· Qué ocurre cuando alguien cuestiona tu información.

· Cómo diferenciar lo que pertenece al animal de lo que puede estar interfiriendo desde ti.

· Qué hacer cuando un caso toca algo personal.

· Cómo gestionar la inseguridad.

· Cuándo seguir preguntando y cuándo parar.

· Cómo no cargar con aquello que no te corresponde.

✔️Después, la persona que tienes delante.

· ¿Cómo transmites una información delicada?

· ¿Qué haces cuando la persona esperaba escuchar algo diferente?

· ¿Cómo acompañas una emoción intensa sin convertirte en responsable de ella?

· ¿Hasta dónde llega tu papel como comunicadora?

· ¿Dónde empieza el de un veterinario, terapeuta u otro profesional?

· ¿Cómo acompañas sin rescatar?

Porque no se trata solo de recibir bien la información.

Se trata también de aprender a entregarla.

Y hacerlo de una manera que sea sana para el animal, para su persona y para ti.

PILAR 2 · VALOR, DINERO Y ABUNDANCIA

Poner al servicio de otros algo tan sensible como la comunicación animal también nos enfrenta a cuánto valor damos a lo que hacemos y cuánto nos permitimos recibir por ello.

Trabajaremos el merecimiento, las creencias alrededor del dinero y una mentalidad de abundancia: desde qué lugar ofreces, das y recibes, y cómo eso influye también en tu actividad.

Y, por supuesto, iremos a lo práctico: cómo poner precio a lo que haces y cómo sostenerlo, tanto si todavía nunca has cobrado por una comunicación como si ya has empezado a hacerlo.

PILAR 3 · DAR FORMA A TU ACTIVIDAD

Si decides ofrecer comunicación animal profesionalmente, necesitas algo más que saber comunicar.

Necesitas una estructura.

  • ¿Qué vas a ofrecer exactamente?

  • ¿Cómo será una consulta?

  • ¿Cuánto durará?

  • ¿Qué incluye y qué no?

  • ¿Cómo reservas?

  • ¿Cómo cobras?

  • ¿Qué herramientas necesitas?

  • ¿Cómo creas un espacio online sencillo desde el que puedan encontrarte?

  • ¿Cómo explicas lo que haces sin sentir que tienes que convencer a nadie?

Vamos a convertir lo que sabes hacer en un servicio claro, profesional y sostenible.

Todo lo que a mí me llevó años —y bastante dinero— aprender, probar, cambiar y simplificar, te lo voy a mostrar paso a paso.

No para que copies mi modelo, sino para acompañarte a descubrir el tuyo y construirlo desde tus valores, tu manera de trabajar y aquello que quieres aportar.

Y EL CORAZÓN DE LA MAESTRÍA: LOS CASOS REALES

Esta es probablemente la parte más emocionante.

Aquí es donde todo lo anterior deja de ser teoría.

Voy a compartir contigo casos que he vivido durante estos años.

Algunos de ellos me dejaron en su momento pensando:

“¿Y ahora qué hago con esto?”

Pero no empezaré contándote lo que hice yo.

Primero trabajaremos juntas el caso.

¿Qué harías tú?

¿Qué le dirías a la persona?

¿Preguntarías algo más al animal?

¿Qué información trasladarías y cómo?

¿Hay algo que decidirías no decir?

¿Hasta dónde acompañarías?

Después veremos cómo gestioné yo ese caso, qué aprendí y, cuando corresponda, qué hago hoy de otra manera.

Trabajaremos también situaciones especialmente delicadas relacionadas con enfermedad, final de vida*, duelo y animales trascendidos.

Pero no quiero darte un catálogo de respuestas correctas.

Porque en el caso real no existe un manual que pueda decirte exactamente qué hacer en cada situación.

Quiero ayudarte a construir algo mucho más importante: tu propio criterio.

*La Maestría no sustituye la formación específica "Hacer las paces con la muerte y el arte de acompañar" para el acompañamiento al final de la vida, pero nos permitirá llevar esos conocimientos a situaciones y casos reales.


3 Bonus de esta primera edición

Un espacio personal para revisar tu momento, tus dificultades, tu manera de trabajar y los siguientes pasos de tu camino.

Un análisis escrito basado en tu carta natal sobre tu relación con los animales y la naturaleza, la forma en que recibe la información de otros seres vivos, y cómo esa sensibilidad puede encontrar una vía de expresión profesional.



Aprende a observar qué puede estar expresando un síntoma en el animal a nivel emocional y qué relación puede tener con su entorno y con nosotros.


MAESTRIA EN COMUNICACIÓN ANIMAL

3 meses de formación, práctica y acompañamiento

La primera edición de la Maestría en Comunicación Animal ha completado todas sus plazas.

Pero puedes apuntarte a la lista prioritaria para la próxima edición aquí abajo.

Al estar en esta lista, tendrás acceso prioritario a las inscripciones antes de que las abra oficialmente.

Y HAY ALGO MÁS QUE QUIERO CONSTRUIR

Uno de mis deseos es ir creando con el tiempo una red de comunicadoras animales en cuyo trabajo confíe.

Personas a las que conozca, cuyo criterio haya podido ver y a quienes pueda derivar algunos casos cuando yo no pueda atenderlos.

Realizar la Maestría no significa automáticamente formar parte de esa red ni garantiza recibir derivaciones.

Pero esta formación me permite hacer algo que para mí es imprescindible antes de recomendar a alguien: conocer cómo comunica, cómo trabaja y cómo sostiene a la persona y al animal que tiene delante.


Quizá todo esto te resuena, pero todavía te queda alguna duda

¿Y si no me siento preparada?

Nadie llega del todo preparada, la verdad. Yo tampoco lo estaba. Esta Maestría existe para eso,  para que dejes de sostener los casos difíciles tú sola y ganes confianza.



No sé si quiero dedicarme a esto de forma profesional.

No tienes que saberlo ahora. Hay gente en el grupo que no busca eso, y les sirve igual. Quizás, al acabar, sí te lo plantees.



Es una inversión grande para mí ahora mismo.

Por eso tienes la opción del pago en tres meses, a 120€. 

Es importante saber que este precio es por tratarse de la primera edición y será más alto en las siguientes ediciones.


¿Y si he aprendido comunicación animal con otra persona?

No necesitas haberte formado conmigo para participar en la Maestría.

Si vienes de otra formación, escríbeme antes de inscribirte y hablamos un poquito para conocer tu punto de partida y asegurarnos de que compartimos una base desde la que trabajar.

¿Hay algo que todavía no tengas claro?


Escríbeme a hola@elisaanelli.com y lo hablamos. Quiero que, si decides entrar en la Maestría, lo hagas sintiendo que es el paso adecuado para ti.

Gana la seguridad y el criterio que necesitas para  gestionar bien y de forma sana tus casos reales.

Vivirás tu comunicación animal — y la confianza que tienes en ella — con total plenitud.

Una plenitud que se irradiará en tu vida.